Hoy dicen que soy el resultado de un mundo tan loco y tan convulsionado que después de
ser una niña ejemplo he pasado a ser templo
de los peores pecados. Amo mi guitarra café
y aún guardo aquel papel crepé. Y aquí estoy
con la misma guitarra cantándole al viento
y aquí estoy una gitana urbana escribiéndole
al tiempo.



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